
No es una novedad el subconsumo per cápita de pescado en México que se mantiene entre 12 y 13 kilos anuales, mientras que el promedio mundial es de 20.2 kilos; por ello Oceana, organización internacional de la sociedad civil dedicada a la protección de los océanos que dirige Jim Simon, realizó un llamado a la población a elevar el consumo de pescados y mariscos, al ser una fuente accesible de proteínas de alta calidad y micronutrientes con un bajo impacto ambiental.
La semana pasada, en el marco del Día Mundial de la Alimentación, Esteban García Peña, Coordinador de Investigaciones y Política Pública de Oceana, señaló que la pesca ribereña es una propuesta para contribuir a la soberanía y seguridad alimentaria del país hacia la que debemos mirar mientras otros sistemas de producción pecuaria realizan la transición a prácticas con menor emisión de gases de efecto invernadero.
También puntualizó que en los 11 mil kilómetros de litoral mexicano se encuentran 83 pesquerías que engloban a más de 700 especies, las cuales contribuyen a la subsistencia de más de 350 mil familias pescadoras; por ello resulta preocupante que el Observatorio de Crisis Climática y Presupuesto Público y Causa Natura, centro dedicado a la investigación aplicada y análisis de datos para el desarrollo sostenible, revelara que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 (PPEF 2027) mantiene recursos insuficientes para Comisión Nacional de Pesca (Conapesca), que vigila y regula las actividades pesqueras, y el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (IMIPAS), que genera la información científica que da sustento a las políticas pesqueras.

El PPEF 2027 plantea una reducción presupuestaria de casi el 50% para ambas instituciones con respecto a 2018, que en conjunto equivale a 2,960 millones de pesos, con lo que se debilita la capacidad de la comisión a cargo de Alejandro Flores y del instituto dirigido por Alicia Poot -y por tanto de México- para de cumplir con los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sustentable para combatir la pobreza, la inseguridad alimentaria y la desnutrición, así como para mitigar y adaptarse al cambio climático.
Y miren que Oceana no es cualquier cosa: se trata de la mayor organización internacional dedicada exclusivamente a proteger los océanos del mundo. Oceana nació en 2001 por un grupo de fundaciones: The Pew Charitable Trusts, Oak Foundation, Marisla Foundation (anteriormente Homeland Foundation) y el Rockefeller Brothers Fund.
Sus recomendaciones no tendrían porqué caer en oídos sordos… aunque ya es una costumbre del actual régimen.

GAC, malas mañas
Vaya asunto en una de las automotrices chinas de recién ingreso a México: nos informan que en GAC – aquí dirigida por Rafe Huang– ha registrado la salida de 7 gerentes de áreas estratégicas (Desarrollo de Distribuidores, Ventas, Productos, Gerencia Zonal de Ventas, Servicio, Financiamiento y Seguros y Recursos Humanos) dado al “bonito ambiente laboral “ generado por su vicepresidente ejecutivo Savion Lau.
Ya se la saben: presión laboral extrema para colocar sus modelos (como los S7 PHEV, GS8, GS4 Max, Emzoom, Emkoo y el eléctrico Aion UT) y presunto hostigamiento.
Los señalamientos comentados a este columnista incluyen decisiones arbitrarias, aislamiento de colaboradores, temor a posibles represalias y descalificaciones.
De Savion se comenta que durante su paso por Chirrey (como director de marca de Omoda) hubo señalamientos de hostigamiento sexual. Vaya uno a saber, pero la salida de gerentes clave afectaría la continuidad de operaciones -sobre todo en el siempre movido fin de año- y el servicio postventa que aprecia la clientela.

Aguacates en peligro por STyPS
La aplicación del programa de Verificación Laboral Agroexportadora (VELAGRO) nacido del Plan Michoacán, enfrenta su primera crisis política y operativa en la agroindustria aguacatera de Michoacán. La inconformidad de productores y la convocatoria a reuniones para definir acciones evidencian hondas diferencias entre las negociaciones institucionales y las condiciones económicas del sector primario.
La resistencia se concentra en Peribán, Uruapan, Salvador Escalante y Los Reyes, donde pequeños y medianos productores cuestionan su capacidad financiera para cumplir las nuevas exigencias laborales para obtener la certificación laboral y poder vender en Estados Unidos. El hispano Alejandro Salafranca Vázquez, jefe de la Unidad de Trabajo Digno de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) impuso aumentar 246% para los recolectores al pasar de 13 a 45 pesos el pago por kilo cosechado.
El principal desacuerdo gira en torno a quién asumirá el mayor costo laboral: sí los productores, los empacadores, comercializadores y compradores, en un escenario de márgenes de rentabilidad presionados y mayores costos de producción.
Algunos productores incluso plantean suspender exportaciones, aunque todavía no existe un acuerdo generalizado para detener embarques.

La inconformidad también cuestiona la representación de APEAM, a cargo de Raúl Ernesto Martínez Pulid, que participó en las mesas de negociación con la STyPS.
Para el gobierno federal, el problema consiste en garantizar los derechos laborales sin comprometer la viabilidad económica de las unidades productivas.
Y aunque resulta prematuro declarar el fracaso definitivo de VELAGRO, la resistencia representa un serio revés político. Las próximas reuniones indicarán si el descontento evoluciona hacia un movimiento organizado.
Pero la continuidad del programa dependerá de acuerdos que concilien justicia laboral, rentabilidad y permanencia de los productores en los mercados internacionales.

Monreal tiene razón
En un acto de honestidad política, el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, aceptó el miércoles el casi nulo margen de maniobra presupuestal con el proyecto de egresos más alto de la historia, 10.7 billones de pesos, de que alcanza… y que el gobierno requiere más dinero no obstante la pesada Miscelanea Fiscal cargada contra las empresas medianas y grandes y un endeudamiento adicional de 1.7 billones de pesos.
La pregunta es entonces: ¿realmente se gasta en lo necesario para el país o para caprichos del poder?
@mfloresarellano
floresarellanomauricio@gmail.com







