La coordinación entre organizaciones sociales y el gobierno de la Ciudad de México busca fortalecer la respuesta frente a las enfermedades no transmisibles, principales causas de enfermedad y muerte en el país.
Durante un encuentro con mujeres que viven con estos padecimientos y sus cuidadoras, se destacó la importancia de crear redes de apoyo, promover el autocuidado y garantizar la exigibilidad de derechos. Voces de especialistas y representantes de asociaciones coincidieron en que la salud no se limita a la atención hospitalaria, sino que abarca prevención, bienestar y participación comunitaria.

Nadine Flora Gasman, secretaria de Salud Pública de la CDMX, convocó a que la ciudad produzca salud, con prevención y bienestar como parte de la vida cotidiana. Amaya Orodrika, directora del IAPA, subrayó que muchas personas con padecimientos mentales o relacionados con adicciones también son cuidadoras y requieren apoyo. Evalinda Barrón, asesora de la Secretaría de Salud Pública, enfatizó que implementar la igualdad implica deconstrucción y acceso equitativo a servicios, incluyendo promoción, prevención y detección temprana.
Por parte de la sociedad civil, Yahaira Ochoa Ortiz, representante de REMUSA y la Coalición México Salud-Hable, destacó que las mujeres enfrentan retrasos en diagnósticos, barreras de acceso y desigualdad económica, sosteniendo con frecuencia el sistema de salud en los hogares a costa de su integridad.
El encuentro reflejó un compromiso compartido: transformar la experiencia cotidiana de las mujeres en políticas públicas sostenibles, con diagnósticos tempranos, perspectiva de género y apoyo psicoemocional. La colaboración entre sociedad civil y gobierno se perfila como determinante para avanzar hacia un sistema de salud más justo y equitativo.





