Las intensas lluvias que afectan al centro de China han obligado a elevar a casi 400.000 el número de personas evacuadas preventivamente en las provincias de Shaanxi y Sichuan, mientras las autoridades mantienen múltiples alertas por inundaciones, riadas y desastres geológicos.
En la provincia de Shaanxi, las autoridades organizaron la evacuación preventiva de 115.756 personas desde el pasado jueves, informó este martes la televisión estatal CCTV citando a autoridades provinciales.
En Sichuan, más de 270.000 personas fueron trasladadas preventivamente desde el 29 de julio ante las fuertes lluvias que afectan a la provincia, donde las precipitaciones provocaron desastres geológicos en varias localidades y obligaron a reforzar las medidas de prevención.
Las precipitaciones afectaron durante las últimas horas a amplias zonas de Shaanxi, con lluvias fuertes o torrenciales en numerosos distritos y acumulados superiores a 100 milímetros en diversos puntos de la provincia.
Las lluvias provocaron crecidas en varios ríos y mantuvieron elevado el riesgo de inundaciones y riadas, mientras las autoridades continuaban vigilando la evolución de la situación.

El Ministerio de Recursos Hídricos informó hoy de que 18 ríos del país permanecían por encima del nivel de alerta y advirtió del riesgo de nuevas crecidas en pequeños y medianos cauces entre el 4 y el 6 de agosto, especialmente en zonas de Shaanxi, Sichuan y la ciudad de Chongqing.
El Centro Meteorológico Nacional mantenía una alerta naranja, el segundo nivel más alto del sistema chino de avisos, por lluvias intensas en varias zonas del país, mientras que la provincia de Shaanxi activó también alertas del mismo nivel por fenómenos meteorológicos severos y riesgo de desastres secundarios.
Por su parte, el Ministerio de Recursos Hídricos mantuvo una alerta roja, la máxima del sistema chino de avisos, por riesgo de riadas de montaña en zonas del centro de la municipalidad de Chongqing, un territorio de unos 82.400 kilómetros cuadrados, comparable en superficie a Austria o la República Checa.
El episodio se suma a un verano de elevada presión meteorológica en China, donde en las últimas semanas el paso de varios tifones, las lluvias torrenciales en el sur y el centro del país y los deslizamientos de tierra en zonas montañosas han dejado decenas de muertos, cientos de miles de desplazados preventivos y daños en infraestructuras, viviendas y redes de transporte en varias provincias.
Las autoridades también mantienen la vigilancia sobre el tifón Dolphin, aún lejos de las aguas chinas pero con una trayectoria posterior incierta hacia el entorno marítimo oriental del país.





